¿Cual es la importancia del lavado de manos en las zona rurales?

Si algo quedó grabado durante la pandemia del COVID-19, ha sido la importancia del lavado de manos. Ni protocolos complicados ni desinfecciones químicas, nada es tan eficiente como lavarse las manos con agua y jabón para prevenir el contagio de todo tipo de enfermedades infecciosas. El problema es que no todas las personas cuentan con las instalaciones y recursos para poder lavarse las manos.

Para nosotros es tan simple como cambiar de hábito, pero para quien habita zonas rurales, puede que no sea tan sencillo. Es en este punto en que vale la pena hablar de medios alternativos, como los baños húmedos Rotoplas y cómo estos pueden ser tus aliados para mejorar el lavado de manos en zonas retiradas, en los que no existen las condiciones para ello.

Por qué es importante el lavado de manos

Nuestras manos son una forma de comunicarnos con el mundo que nos rodea. Estamos en contacto con un montón de superficies y personas durante el día, por lo que son el medio de transmisión perfecto. Ipor ejemplo, i al baño nos expone a un montón de microbios como la Salmonella, E. coli y otras que producen enfermedades gastrointestinales y respiratorias, entre otras.

Toser o estornudar, además de tocar una superficie que otra persona haya contaminado con sus fluidos también te expone a contaminar tus manos con millones de microorganismos. Si tus manos, ahora repletas de bacterias, tocan de forma inconsciente los ojos, nariz o boca, esas bacterias entrarán a tu cuerpo y te enfermarán. No sólo eso, si no se lavan las manos al momento de preparar alimentos o bebidas, los microorganismos se multiplicarán en los alimentos y se transmitirán a quienes prueben estas comidas.

El CDC, Centers for Diseae Control and Prevention, informa que si las personas de una comunidad adquieren buenos hábitos de lavado de manos es posible:

– Reducir en un 40% el número de personas enfermas con diarrea.

– Evitar que 1 de cada 3 niños adquieran enfermedades gastrointestinales.

– Reducir en un 58% el contagio de personas con sistemas inmunes comprometidos.

– Previene que 1 de cada 5 niños adquieran infecciones respiratorias como neumonía.

– Reduce las enfermedades respiratorias en un 21%-

Quizá el punto más importante en pro del lavado de manos es que este hábito resulta fundamental en la batalla contra la resistencia contra antibióticos. Uno de los grandes problemas de la humanidad es que los medicamentos antibióticos no son tan efectivos contra muchas enfermedades, pues el uso indiscriminado de estos ha hecho que las bacterias sean más resistentes. Con lo que el tratamiento de algunas enfermedades sea más difícil. Lavarse las manos previene enfermedades por las que la gente suele tomar antibióticos innecesariamente, que es la principal causa de la resistencia contra los antibióticos.

Para aprender más sobre el lavado de manos, puedes leer este artículo: Cómo lavarse las manos correctamente para prevenir el coronavirus.

Lavarse las manos en zonas rurales, un desafío

Uno de los grandes problemas radica en la ausencia de la infraestructura adecuada para el lavado de manos. Según cifras de la UNICEF, 3 de cada 10 personas carece de instalaciones básicas para lavarse las manos con agua y jabón. Si se trata de un país en vías de desarrollo, las cifras son más alarmantes, pues 6 de cada 10 personas no tiene acceso al agua y jabón en casa, mucho menos en la escuela.

El problema inicia con el acceso al agua potable. Deben transportarla de fuentes como lagos o puntos público. Se almacena en condiciones precarias, en donde puede contaminarse con facilidad. Este proceso es similar en zonas poco urbanizadas o improvisadas, aún cuando estén cerca de ciudades. En zonas rurales o marginales el problema es el mismo: no hay agua, saneamiento ni instalaciones adecuadas, lo que dificulta crear el hábito de lavar las manos.

Pensando en esto, se creó el Día Mundial del Lavado de Manos. Se celebra el 15 de Octubre de cada año y se pretende crear conciencia de esta práctica. En lugares donde hay acceso al agua potable, se trata de crear el hábito mientras que en zonas rurales se busca crear la infraestructura necesaria para lograrlo.

Creando espacios para la higiene

Existen varias alternativas para crear la infraestructura necesaria para facilitar la higiene adecuada de las manos. Si bien el ente gubernamental debería ocuparse de esto, es necesario que la misma comunidad sea capaz de gestionar soluciones reales y eficientes. La higiene de las manos es algo que no puede esperar.

Existen alternativas rudimentarias y eficientes, como estas propuestas en el manual de WaterAid; pero esto no ataca por completo el problema. Normalmente un acceso difícil al agua potable también implica el rezago en el saneamiento, por lo que poco se hace instalando un lavamanos aislado. En estos casos se requieren soluciones más integrales, como el baño húmedo Rotoplas.

El baño húmedo consta de una caseta bien estética y resistente, tratada para estar a la intemperie. Sobre esta destaca el tinaco Rotoplas de 450 L, fabricado con polietileno lineal de baja densidad, con tecnología Expel, listo para almacenar agua potable. Dentro de la caseta está el WC, un sanitario redondo cerámico estándar y optimizado para gastar poca agua con cada descarga.

En la parte externa encontrarás un lavabo, perfectamente ubicado para lavar las manos antes y después de usar el baño. Pero esto no termina aquí, pues el sistema también incluye un Biodigestor Autolimpiable de 600L, que se encargará del tratamiento primario de aguas negras y grises antes de descargarlas en el suelo.

Baño húmedo doble

Un baño húmedo Rotoplas ofrece una respuesta integral al problema del saneamiento, agua e higiene en comunidades rurales o rezagadas, todo esto de forma ecológica y sencilla. Disponer de espacios como este va más allá de la higiene necesaria para la prevención de enfermedades, se trata también de contar con instalaciones dignas que suman calidad de vida.

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