¿Todavía tienes tinaco de asbesto? Por qué debes cambiarlo

Si el tinaco de tu casa es más o menos antiguo, es importante que revises de qué material está elaborado, porque es muy probable que contenga asbesto o amianto en su construcción. Este material fue muy popular en su época, pero en la actualidad se prohíbe su uso porque tiene es muy perjudicial para la salud, no sólo porque puede producir enfermedades respiratorias sino que también está relacionado con la aparición de cáncer, según la American Cancer Society. A continuación, conoce qué es este material, por qué los tanques de asbesto son peligrosos y las múltiples razones para sustituirlo de una vez por todas por un tinaco Rotoplas.

Qué es el asbesto

El asbesto es un material fibroso e inerte, es decir que no reacciona químicamente con otras sustancias. Además es resistente al agua y al fuego. Resiste más tensión que el acero, además es un mineral bien estable. Por esta razón se hizo muy popular durante los años 70s, hasta el punto en que estaba presente en casi todas las construcciones, a menudo combinado con cemento. El hecho de que fuese resistente a los cambios de temperatura y a la electricidad, no tener olor ni sabor, además de unirse tan bien con otros materiales fue lo que lo llevó a ser parte de los tanques de almacenamiento de agua.

Precisamente estas características fisico-químicas del asbesto es lo que lo hace tan peligroso. Las fibras del asbesto son muy finas, imperceptibles por los sentidos humanos, así que pueden ingresar al aparato respiratorio por vía aérea y causar rasgaduras en el tejido pulmonar, mesotelioma (cáncer que ataca los tejidos que recubren órganos como el corazón, pulmones y estómago) y hasta una enfermedad conocida como asbestosis.

En el caso de los tinacos de asbesto, el problema es otro pues las fibras microscópicas de asbesto (que además no tienen sabor ni olor) quedan disueltas en el agua, por lo que pueden ir directamente al sistema digestivo y causar cáncer de estómago, de vejiga, tumores, entre otras afecciones. Pero no hace falta que las fibras ingresen dentro de los órganos, con que se queden en la superficie es suficiente para comenzar a causar problemas, incluso alergias en la piel y cabello.

¿Por qué debes sustituir un tanque de asbesto?

Es perjudicial para la salud

Los riesgos para la salud son enormes, sobre todo porque está en contacto directo y constante con el agua, que es protagonista en un montón de procesos cotidianos. Esto nos expone de forma diaria, continua y directa con este material que es reconocido como un carcinógeno tipo 1.

Difícil mantenimiento

Como si cuidar de la salud de toda la familia no fuese suficiente, también están los motivos prácticos. Limpiar el interior de un tanque de agua de asbestos es incómodo, difícil y complicado por su construcción. Si no puedes hacer mantenimiento con cierta frecuencia, entonces estás dejando el camino abierto para varias enfermedades oportunistas. Como si fuera poco, quien haga el mantenimiento estará en contacto directo con el tinaco y las fibras que despide en el ambiente. Esto es suficiente para arriesgarte a sufrir enfermedades respiratorias.

Produce daño acumulativo

El problema con las fibras de asbesto es que causan daño de forma tan suave y gradual que parece que estás completamente sano, cuando la verdad es que muchos órganos pueden estar acumulando daño. La única forma de revertir esto es a través de la eliminación de este tipo de tanque de almacenamiento de agua para minimizar la exposición al elemento y permitir que el cuerpo se recupere.

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Cómo reconocer un tinaco de asbesto

Es bien complicado reconocer si algo tiene asbesto a simple vista, porque a menudo se mezclaba con otros materiales como el cemento, así que no es tan sencillo identificarlo, sin embargo hay un par de características que debes revisar:

– De ser posible, consulta la fecha de construcción del tinaco. Puedes verificarlo en los planos de la edificación, e incluso consultando con propietarios anteriores. Si el tanque fue construido entre las décadas del 40 y el 80, existe una gran probabilidad de que se trate de un material que contenga asbesto. Si la construcción fue hecha a finales de la década de los 90, seguro no lo contiene.

Revisa la forma y color del tanque. Los tanques de asbesto a menudo tienen una forma ovalada, horizontal o rectangular. Son de color gris y a menudo tienen un patrón como con hoyuelos en la superficie, no es completamente liso.

Si sospechas que el antiguo tinaco de tu casa puede contener asbestos, deja de usarlo de inmediato y evita que personas o animales estén cerca a este. La única opción es reemplazarlo, pero  no trates de removerlo tú mismo. Es necesario contar con una empresa que sepa manejar este peligroso material. No es una exageración tomar todas las medidas de seguridad posible, se sabe de casos de personas que han tenido un contacto único con este mineral y desarrollaron cáncer varios años después.

Tinaco Rotoplas: la mejor alternativa

Si estás planeando eliminar ese viejo tinaco de asbesto o acabas de hacerlo, de seguro te debes estar preguntando por una alternativa realmente segura y que te ofrezca una buena relación entre precio, durabilidad y calidad. La respuesta es simple: necesitas un Tinaco Rotoplas.

Elaborados en PELBD, polietileno lineal de baja densidad siguiendo los lineamentos de la norma  NOM NMX-C374-ONNCCE-CNCP-2012, vienen con garantía de por vida porque estamos seguros de su diseño y calidad. Con una capa interna que inhibe el crecimiento bacteriano y equipado con todos los accesorios para su funcionamiento ideal, los tinacos Rotoplas son el paso siguiente cuando se trata de garantizar el suministro seguro de agua potable para toda la familia.

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