¿Cómo lavar un tinaco?

¿Cómo lavar un tinaco?

El tinaco es donde se almacena toda el agua que será utilizada posteriormente en una vivienda o negocio. Si has elegido tener un tinaco Rotoplas, sabrás que cuentas con los accesorios de la mejor calidad, como por ejemplo, el Filtro Hydro-Net® el cual ayuda a mantener el agua libre de impurezas ya que retiene tierra, sedimentos y además tiene una capa antibacterial que cuenta con tecnología Expel, la cual inhibe la reproducción de bacterias.

Los tinacos hacen un excelente trabajo evitando que las tuberías se tapen o bloqueen, sin embargo, es recomendable limpiar el tinaco cada seis meses para tener agua aún más libre de sedimentos. Hacerlo no te llevará mucho tiempo y te traerá enormes beneficios. A continuación te nombramos 10 pasos que debes llevar a cabo para limpiar el tinaco:

Antes de empezar es importante recordar que nunca debes de utilizar detergente o jabón para lavar cisternas y tinacos ya que puede contaminar el agua. De igual manera es importante notar que bajo ningún motivo debes de aplicar ningún agente corrosivo en el interior del tinaco ya que este puede causar un daño permanente y que al utilizar cloro, este debe de estar rebajado con agua.

  1. Desconecta la fuente de energía si es que se cuenta con una bomba. Abre la tapa y retira el flotador y la varilla para que tengas un mejor acceso al interior del contenedor.
  2. Cierra la válvula de alimentación de agua o tápala para evitar que siga corriendo el agua hacia las tuberías. Vacía por completo el agua que queda en el tinaco, puedes echarla en una cubeta y regar después tus plantas para evitar que se desperdicie.
  3. Ya que el tinaco está vacío, talla la parte inferior del contenedor con una escoba limpia para mover todos los sedimentos y el lodo. Debes tallar bien las paredes y el piso del mismo, hasta que no quede ningún residuo. Puedes utilizar una aspiradora de agua para que el proceso sea más rápido o sacarlo con una cubeta y una jerga.
  4. Enjuaga el interior con una cubeta de agua limpia y vuélvela a sacar.
  5. Retira con un trapo o franela limpia todos los restos que queden en el fondo del tinaco, hasta que te asegures que ya no queda nada.
  6. Desinfecta el tinaco. Vierte una tapita de cloro en un litro de agua y cuando esté mezclada, pasala a un atomizador. Primero debes desinfectar tus botas con esta solución para que puedas entrar en el tinaco. Después, rocía la solución por todas las paredes del tinaco. Ten mucho cuidado de que la solución no entre en contaco directo con tu piel, usa guantes y un cubre boca. Si necesitas más solución, mezcla de nuevo una tapita de cloro en un litro de agua, pero nunca utilices el cloro más concentrado.
  7. Deja reposar por unos 30 minutos.
  8. Toma la bomba y el flotador y limpialos con el trapo ya enjuagado. Vuelve a instalarlos, conecta de nuevo el tinaco y revisa que todo esté bien colocado.
  9. Vuelve a llenar el tinaco de agua que ya estará lista para usarse.
  10. Pasa un trapo limpio también por la tapa. Termina el proceso pasando un trapo también por fuera del tinaco, pero poniendo atención en no tocar la parte interna del tinaco con el trapo que usaste para afuera.

No te olvides de revisar que no haya ninguna fuga de agua o goteo, y prueba que todo funcione de manera correcta.

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